Mi cerebro me engaña
Hola, hola mis queridos amigos y lectores.
Me esforcé muchísimo por crear este nuevo blog; creo que el diseño es bonito y trato de mantener un estilo uniforme en él.
La idea es compartir con todos ustedes, por lo menos una vez por semana, cualquier cosa que me acontezca y que me haya dejado una enseñanza. Si en algo les pudiera servir lo que yo aprenda, pues mucho mejor
De verdad, he querido escribir de todo lo que he estado viviendo, pero creo que no todo es tan interesante como para subirlo al blog ─o por lo menos eso pienso yo─.

Pues este pequeño problema me ha hecho reflexionar un poco en cómo mi cerebro me engaña siempre, llevándome por diferentes caminos provocando que vea distintos escenarios hipotéticos donde el resultado final no es el que yo espero.
No sé si me de a entender, pero creo que es parte de mi personalidad y perfil.
Por ejemplo, me ha pasado que quiero publicar algo en mi muro de Facebook; comienzo a escribir la frase, pero me detengo porque pienso que esa publicación puede herir la sensibilidad de alguien o porque creo que la van a malinterpretar haciéndome quedar mal con mis contactos.
He intentado reescribir lo que quiero publicar muchísimas veces, pero siempre termino por no publicar nada porque en cada frase que intento expresar pienso que la gente reaccionará de una manera que no quisiera.
También me ha pasado que debo de ir a un lugar y antes de salir debo calcular el tiempo que me tomaré para bañarme, vestirme y alistarme, debo tomar la decisión de qué ruta usar, a qué hora salir, cómo me voy a regresar, qué pendientes debo hacer antes o después de esa salida. Debo tener todo bien planeado porque si no, me quedo con la sensación que todo saldrá mal.
Eso es algo que odio bastante de mi, el tener un cerebro tan analítico que me hace pensar y pensar en muchas posibilidades. Es como crear en mi mente un diagrama de flujo con muchos caminos posibles que me llevan a diferentes resultados, que por lo general no son los deseados.

Hoy precisamente, buscaba algo interesante para compartirles pero este cerebro mío nada más no me dejaba decidir en algo específico.
Me gustaría poder tomar decisiones sin pensarlo tanto, ser un poco más intuitivo y menos razonable. Tener un espíritu más aventurero y tener menos temor de hacer algo equivocado.
Poder expresar lo que pienso en el momento y no dos días después cuando por fin pensé la frase exacta que quería y debía decir pero que ya no tengo manera de hacerlo. ¡Qué coraje me da eso!
Se que necesito ayudar a mi lado derecho de mi cerebro para que se desarrolle un poco más. Si alguien sabe cómo, le agradecería que me lo hiciera saber.
Por acá, ¿habrá alguien a quien le suceda algo similar?, ¿o nada más a mi me pasa esto?
Déjame en los comentarios lo que piensas para continuar la conversación sobre el tema.
Gracias por darme unos cuantos minutos de tu tiempo.
Con cariño,

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